domingo, 24 de marzo de 2013

-25 razones por las cuales la psiquiatría debería ser abolida-

Hace unos días, recibí un correo de parte de un doctor que aprecio mucho, quien fue mi director de internado y trató durante toda mi rotación de Ortopedia con él de sacarme del "lado oscuro de la fuerza" y direccionarme hacia la ortopedia. "El Lado Oscuro de La Fuerza" hace referencia a mi gusto y mi decision de ser psiquiatra, a mi idea de dedicarme a la salud mental, pero en palabras del doctor: "Dedicarse a volver bobos a los locos, y locos a los bobos".

La aversión hacia la psiquiatría no es algo nuevo, es un sentimiento latente en cada ser humano, alimentado de mitos y películas, de realidades y exageraciones. En este correo, el doctor C.C me enviaba una diatriba hacia la psiquiatría, un documento con 25 razones por las cuales no debería existir la psiquiatría, expuestas por Don Weitz, dejando claro que la psiquiatría es mirada con odio por muchas personas, no solo miedo, ODIO del más visceral.

Pero es que la psiquiatría no la tiene fácil, se mete con la parte mas etérea y personal del ser, con lo que algunos llaman alma, espiritu, chi, ki, aura, etc. Es mucho más fácil decirle a alguien que ha perdido sus piernas, o la capacidad de dar a luz, antes que decirle que esta perdiendo la cordura; es una sensación de indefención enorme, un sentimiento de impotencia terrible cuando no se ha terminado de comprender qué carajo es la mente, la cordura, la normalidad, y ya te están diciendo que o esta alterada, o la estas perdiendo.

Como todo lo que tiene que tiene intervención humana, la psiquiatría ha sufrido con las malas practicas de quienes llevan su bandera, se ha corrompido, ha caído en manos de farmacéuticas  ha luchado contra prejuicios, ha creado nuevos prejuicios... ha hecho daño, pero también ha hecho mucho por muchas personas; su problema radica en que de las ramas médicas, es la que más exalta el componente artístico de la "ciencia" médica: Un arte-ciencia es la medicina  porque no depende solo de las medidas y resultados arrojados por la tecnología, medidos y estandarizados, comprobables y tangibles, si no que también depende de la sensibilidad del galeno, de su astucia, perspicacia, serenidad, buenas maneras al entrevistar, juicio y raciocinio. Cuando tu razón de ser es algo intangible, individual, variable, delicado e influenciable como lo es la mente humana, tu probabilidad de error es gigante, tu responsabilidad incalculable, y el beneficio casi que divino.

Es solo una idea al aire, una respuesta inmediata a las voces que corroboran los errores y maleficios que en busca de la salud mental se han generado, pero comparar a la psiquiatría con las cacerías de brujas es extremo. Se puede decir que no existen enfermedades mentales, tomándolo desde el punto de vista más purista del termino, dado que no hay forma de obtener un "gold standar" para el diagnostico de los trastornos mentales (que los hay), y como "acada cabeza es un mundo distinto", la uniformidad de criterios, de normalidad y anormalidad es imposible, por eso todos los esfuerzos son a dar pautas para evaluar la funcionalidad de la persona, su capacidad de adecuarse a su contexto y de generar bienestar propio y en sus pares. Pero esto es un concepto tan subjetivo y general, como la misma mente humana, y cuando tu concepto puede etiquetar a una persona, cambiar su vida, alterar sus posibilidades y su autopercepción, la tolerancia al error disminuye considerablemente.

Mi papel no es defender lo indefendible, ni enaltecer lo elemental, solo pienso en lo que me queda por delante, en todo lo que he de aprender, debatir y rechazar, el camino apenas inicia y los retos ya son abrumadores.

Pd: Esta es la respuesta que le dí al doctor que me envió el correo:

"Doctor:

Me encantaría decirle que nada de lo que dice el texto es cierto, que solo son conjeturas de un ex paciente psiquiátrico, que la psiquiatría es una ciencia médica estructurada y que los psiquiatras son seres infalibles y ajenos a las alteraciones que buscan descubrir, prevenir y manejar; pero no es así, dentro de la medicina, la disciplina que más se parece a un arte es la psiquiatría, ergo es la mas sujeta a subjetividades, errores y misticismos. Recuerdo cuando entré a la facultad de la UN, y nos inculcaron que la medicina no era una ciencia exacta, porque maneja cuerpos, almas y mentes en distintos estados de necesidad, y por eso somos una ciencia-arte. Siempre he sido conciente que el diagnostico, más que el paso inicial al tratamiento y resolución  es una etiqueta que cambia vidas y altera autopercepciones, desarrolla capacidades o limita mentes, y es así en todas las ramas médicas. Cuando elegí psiquiatría, elegí el reto de confrontar la parte más inespecifica del ser humano, la parte mas alienada, temida e incomprendida, y por extensión  el componente menos estudiado del conjunto que hace al hombre, hombre. Yo sé que no es fácil  y no es mi intención ponerme en un pedestal altruista, desinteresado y transformador, me cautiva y me fascina la mente humana, así como su influencia en el resto del sistemas, en la interacción con los demás humanos y la forma en la cual se pueda sistematizar su estudio y abordaje.

Lo que dice el señor Weitz tiene una carga emocional gigante, casi tan grande como la desinformación que acarrean sus palabras, claro, todo dado por su experiencia personal, que aunque desafortunada, incrementa un estigma latente, que muy seguramente comparte muchos otros pacientes y familias, y que me hace recordar los argumentos de los testigos de jehova ante las transfusiones, las sangrías de los primeros "barberos" medievales, el uso "empírico" de sulfato de magnesio en las maternas, etc, etc, etc. Nunca buscaré desmeritar la opinión de nadie, y menos si es sobre mi elección de vida, si elegí psiquiatría no fue por sencilla o por alcanzar niveles de autosatisfaccion enormes, yo si creo que hay alteraciones mentales en las cuales la persona necesita a alguien que le ayude a salir y retomar su vida de la mejor manera, y quiero ser la persona que lo ayude a encaminarse en esa travesía, por lo cual considero que lo mínimo que puedo hacer es llenarme de los conocimientos disponibles, rebatirlos y generar nuevos, en pro de dar la mejor consejería posible y , por que no, el medicamento adecuado.

Esto es lo poco que puedo comentar desde mi incipiente camino en la psiquiatría  un arte maldito, una pseudo ciencia errónea  pero que así como a muchos a empeorado, denigrado y afectado, también a cambiado la vida de muchos otros, y esa es la historia que quiero contar y engrosar, pues es la razón de ser de mi carrera, deberme a aquellos que me necesiten, a cualquier nivel.

Un gran saludo doctor, y aunque no lo crea, es usted una de las personas que más ha influido en mi empresa de generarle respuestas y soluciones a los pacientes, a todo nivel. Un abrazo y gracias por acordarse de este negrito.

Atentamente,

XXXXXXXXXX
Médico, psiquiatra en formación y  tegua. "


No hay comentarios:

Publicar un comentario